Dibujándole la música en la piel.

domingo, 20 de junio de 2010

Con el tiempo.

Algún día te irás. Y ese será el momento en el que me preguntaré porqué te elegí . Pero instantáneamente, lo oiré a Julio recordándome: “Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio” Y ese será el momento en el que veré que yo no te elegí, pero no podré desligarme de la responsabilidad de que a cada momento ese sentimiento crecía y cada vez se hacía más y más grande y nunca hice nada por detenerlo. Releeré tus mensajes, tus cartas, buscaré tu olor en mi cuerpo, en mi cama, pero esta vez, no lo encontraré. Te extrañaré pero tendré que afrontar el hecho de que algo, en vos o en mí, nunca funcionó. O quizás en el nosotros, “en la aritmética que nace del uno más uno”. Y te buscaré en otras bocas, en otros cuerpos, en otras miradas. Te extrañaré. Y me plantearé una y otra vez porque a mí, porqué justo vos, porqué yo, porqué nosotros. Pero llegará un día en el que, casi por arte de magia, ya no te extrañaré, sino que añoraré nuestras charlas, nuestras noches y estas ansias de volverte a tener ya no estarán. Todo eso se transformará en una sonrisa al recordarte, al recordarnos y te querré, pero de otro modo. Y volveré a sonreír, una y otra vez, y así, finalmente, te encontrarás en los brazos de otra y me encontraré en los brazos de otro, pero nuestro abrazo siempre nos acompañará. Te transformarás en una parte mía, serás parte de mi historia y de mí. Pero sólo serás un recuerdo. Un lejano y dulce recuerdo.

1 comentario:

  1. Che posta, me pareció excelente. Me identifica en lo que ya te comenté ayer. Ahora puedo comentar desde el blog este. Veré como puedo llevar tantas cosas sin que me superen jaj

    ResponderEliminar